A Fergus
no le gustaba en particular ser secuestrado, o pasar la mañana de Navidad
escuchando los gritos de su omega mientras era torturado por los vampiros.
Fergus ha estado enamorado de Parker desde que lo mordió por primera vez, pero
nunca lo reclamó, deseando que Parker tuviera esa opción para sí mismo.
Ahora es
demasiado tarde. Si Fergus no hace la reclamación, entonces Parker se
convertirá en un lobo salvaje e indomable, hiriéndose a sí mismo y a los demás,
y Fergus necesita la cabeza de Parker bien puesta si van a salir de este
infierno.
Excepto
que Parker no tiene recuerdo de Fergus, o quiénes son el uno para el otro. Solo
siente el tirón de apareamiento y no recuerda nada de hombres lobo y vampiros.
Si Fergus
mantendrá él y a su pareja con vida, tendrá que poner a Parker a la par muy
pronto, porque la reina vampiro está llegando, y quiere al lobo omega en su
menú de desayuno.

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